Erre pui erre, ancestral tradición que se celebraba en muchos pueblos de Álava, la última noche del año, en nochevieja. En las hogueras de fin de año se quemaba todo lo inservible, lo viejo y, de una manera figurada, todo lo negativo de los últimos 365 días.

En el argot popular se traducía como quemar el culo al año, que estaba representado por un muñeco, Gayerre, que simboliza todo lo negativo del año que finalizaba. Por ese motivo se arrojaba a la hoguera para que ardiese y así entrar en el año nuevo con energía positiva y totalmente renovada.

Se echaban a la hoguera zapatos, botas, pellejos de vino en desuso, ropa vieja… al anochecer del día 31 de diciembre. Ardían pequeñas hogueras por toda la geografía más cercana. Participaban los vecinos y sobre todo los más jóvenes. Contaba Isidro Sáenz de Urturi que se les daba fuego con unos ganchos y palos largos «que  se paseaban a modo de antorchas alrededor de las casas por parte de los mozos para purificarlas». Afirmaba que «iban a la hoguera paquinesillas (comadrejas), roedores, duendes y toda clase de enemigos de la casa…» simbolizados en el muñeco Gayerre.

En Zigoitia había constancia de que esta tradición se conservaba en Mendarozketa y este final de 2025 se ha recuperado en Manurga con presencia y participación de un buen número de vecinos.

Erre pui erre en Manurga (2025)

Apuntes del historiador Juanjo Hidalgo sobre esta tradición

La unión de Olentzero con el fuego y la tradición solsticial está presente en numerosas localidades, el paso de un año a otro en el día de Nochevieja también ha estado mediatizada por el fuego. Así, en la Llanada Oriental Alavesa (Gaceo, Onraitia), antaño, las familias encendían una hoguera en la calle tras la última cena del año, un modo de despedirse con el fuego simbólico, quemando el año viejo. En Garaio se quemaban muñecos de paja mientras se gritaba ¡Erre pui erre! Lo mismo se hacía en Amárita, pero utilizando un viejo pellejo en vez del muñeco, y vociferaban: ¡Erre pui erre, a quemar el culo a Putierre! También se quemaba muñeco en Ullibarri-Ganboa y Argómaniz, donde tenía por nombre Kalerre: ¡Erre Kalerre, a quemar el culo al año! Y era esto lo que simbolizaba, la quema del año viejo. Todavía siguen con la tradición en varios lugares de la Llanada alavesa, en Egileta por ejemplo, donde queman escobas mientras cantan el Erre pui erre.

En Larraona, valle de Amezkoa, Artaza y otras localidades ardían pellejos y botas de cuero: ¡A quemar el culo al año viejo con un pellejo viejo viejo! ¡Año nuevo, año viejo / que se termina el pellejo! Aquí el pellejo, que en realidad es un envase, un contenedor de líquidos, simboliza el vacío de un año que se va, viejo y gastado y no rebosante de líquidos jóvenes como sí estará el pellejo del nuevo año. Así, vemos que la presencia del fuego en el ritual y tradición de la Nochevieja ha sido importante, pero no menos lo ha sido otro elemento indispensable en la vida: el agua.

El agua del fin de año adquiere un carácter solsticial, por ello, cuando sonaban las doce campanadas en la torre de la iglesia de muchos pueblos de Euskal Herria, era costumbre correr a determinadas fuentes y manantiales a recoger agua, ya que dicho líquido, según la creencia popular, poseía insuperables cualidades respecto a las aguas del resto del año, tanto por sus características medicinales y curativas como mágicas. Es el agua de la primera medianoche del año entrante, cuyas bondadosas características serán muy similares a las que tiene el agua en el otro solsticio, el de junio, donde la noche de San Juan ofrece una rica tradición no sólo respecto al fuego como es bien conocido, sino también respecto al agua y al rocío de la noche, que debía ser recogido o utilizado antes de que los rayos del sol se posaran sobre él. El agua de la Nochevieja en Baztan y Doneztebe tenía canción:

Urte berri, zer dakarrazu berri?
Uraren gañían leena ata azkena
etxekoandre ona, nagusia hobea. Urtats.

(Encima del agua, principio y fin. Buena es la dueña, pero mejor el amo. ¡Aguinaldo!)

Abadelaueta elkarte etnografikoa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.