Jueves de lardero,
viernes de la cruz,
sábado de Pascua
resucitó Jesús.
Ángeles somos,
del Cielo venimos,
a pedir andamos,
chorizos y huevos.
Aquí venimos cuatro,
cantaremos dos,
una limosnita por amor de Diós.
El Jueves lardero es una tradición cristiana que se celebraba el último jueves antes de la Cuaresma y está asociado con la celebración del carnaval, muchas veces marcando el comienzo de este mismo.
Debido a que la Cuaresma es un tiempo de ayuno, los días previos al miércoles de Ceniza brindan la última oportunidad para festejar hasta la Pascua de Resurrección.
Es una fiesta que tiene cierta similitud con la ronda de Santa Águeda, pero con mayor protagonismo de los niños. La metodología es bien sencilla: cantos y cuestación. Se aprovisionaban con unas cestas para recoger huevos, chorizos, morcillas…, así como una bolsa para el dinero. El fin último era una buena merienda.
Los más jóvenes solían salir disfrazados para darle todavía mayor colorido a la fiesta.
La etimología de la palabra lardero deriva del latín lardarius, que significa tocinero. Forman parte de su familia semántica el verbo lardear, untar en grasa, y el sustantivo lardo, grasa o tocino.
Eguen zuri,
haurrak kantari,
etxe guztietan egon adi.
Aingeruak gara,
Zerutik gatoz,
arrautza eta lukainka
eskatzeko asmoz.