Cuando nos acercamos a los embalses de Urrunaga y Ullibarri vemos urbanizaciones y personas practicando actividades de recreo: pesca, senderismo, colonias infantiles, ciclismo, piragüismo… que asociamos de inmediato a un espacio de gran belleza natural y muy adecuado para la práctica de todas estas actividades.
Sin embargo, la mayoría de estas personas que frecuentan estos espacios desconocen que hace menos de 70 años la construcción de estos embalses supuso un cambió la vida radical para muchas familias de nuestro entorno.
Las viviendas y terrenos anegados eran el hogar y el sustento de aquellas familias y sus ancestros.
La construcción de los embalses, decisión estatal amparada en el desarrollo necesario para el progreso social, conllevó el despojo del patrimonio de muchas familias y la modificación de su modo de vida.
Queda en el recuerdo el drama que produjo esta situación: desplazamiento del hogar a otras localidades, habituación a nuevas ocupaciones, pérdida de su patrimonio familiar, sensación de desaparición de un pasado ligado a un territorio…
Después de tanto tiempo transcurrido, todavía, queda aún pendiente una deuda olvidada en nuestra sociedad con todos los que se vieron afectados.
Los embalses ocupan una extensión de 2.845 ha, 972 el de Urrunaga y 1873 el de Ullibarri Gamboa. Los linderos son la cota máxima que alcanza el agua embalsada. La superficie es propiedad del Estado.
Se vieron afectadas unas 350 familias, de las cuales 250 tenían como medio de subsistencia la agricultura. Casi 1.800 personas desplazadas.
Se estimó en 1.880 ha la superficie de montes comunales que hubo que roturar para realizar las compensaciones de terrenos por las fincas anegadas,
Cuatro zonas fueron las afectadas:
- Villarreal (Legutio), con 72 caserios y 963 ha de cultivo afectadas.
- Landa-Marieta, con 33 caserios y 221 ha.
- Marieta-Ozaeta, con 29 caserios y 265 ha.
- Ketura (Zigoitia) con 5 caserios y 50 ha.
En total, 139 caseríos y 1.499 ha de cultivo afectadas (independientemente de otras 1.140 ha de terreno cultivable pertenecientes a los Ayuntamientos afectados por el alcance de las aguas).
Los arrendatarios de las fincas afectadas se convirtieron en propietarios, optando por continuar con la actividad agrícola y aceptando propuestas asequibles para ello. El 24 de julio de 1947 se concedió el permiso mediante decreto de la ocupación permanente o temporal de los terrenos, montes públicos y comunales afectados por la concesión.
El contrato para el comienzo de las obras de los embalses se firma el 30 de agosto de 1947. En 1958 los embalses de Urrunaga y Ullibarri se llenan por primera vez
Algunos datos para la historia:
- El primer proyecto se presenta en 1926, en plena dictadura de Miguel Primo de Rivera.
- Aunque se construyeron 2 embalses, el proyecto contemplaba un tercero en Andagoia (Kuartango) que hubiese anegago otras 850 ha.
- Existe una galería que comunica los embalses de Urrunaga y Ullibarri. Tiene una longitud de 3,5 km.
- La galería entre Legutio y el alto de Barazar para el trasvase del agua embalsada a la cuenca del Cantábrico (chimenea de equilibrio) tiene 4,5 m de diámetro interior y una longitud de 12,5 km. Para su perforación, hubo que construir 11 pozos auxiliares con maquinaria de extracción y ventilación.
- El pozo blindado en carga que enlaza la chimenea de equilibrio y las turbinas de la central de Undurraga es una galería perforada en la roca con una gran pendiente (82%). Está blindada interiormente con tubo de acero.
- El consumo de la central de Undurraga a plena carga es de 11,85 m3 por segundo.
- La energía eléctrica disponible en los dos embalses llenos representa 145 millones de kWh con la central de Undurrraga en funcionamiento.