El proceso de fundación de villazgos iniciado en Álava con la villa de Salinas de Añana, tiene su penúltimo ejemplo en el aforamiento de Monreal de Zuya en 1338.

En esa fecha los vecinos de las aldeas rurales de «Domaiquia y de Yugo y de Sarriá, y de Urucho, y de Amachaga, y de Vitoriano, y de Guillerna, y de Urbijano, y de Chavarri, y de Taquiano, y de Aperregui, y de Murguía, y de Arrechaga, y de Marquina, y de Çarate, y de Ulemiça, y de Içarra, y de Avecia, y de Larrasqueta», localizadas entre la cima del Gorbea, el puerto de Altube y la sierra de Arrato solicitaron al rey castellano Alfonso XI y éste tuvo por bien «que vayais todos a poblar y morar al dicho lugar de Marcalda y que aya nombre Monrreal y que aya el fuero de las leyes porque seades todos mantenidos en paz y en justicia y se juzguen todos por el los que y moraren; y que ayades alcaldes y merino de entre vos y vuestros vezinos que juzguen y libren los pleitos criminales y ceviles por el dicho fuero y que los pongades de cada año por vuestro concejo; e que ayades escrivano publico qual tovieredes por bien que los que moraredes en el dicho lugar de Monrreal».

Se comprueba una gran autonomía concejil frente al intervencionismo real: las magistraturas municipales son de libre elección municipal, no como en los primeros fueros alaveses (Laguardia, Labraza…) en que merino, sayón y los alcaldes son nombrados por el «senior» de la villa, aunque deba hacerlo entre vecinos de la misma villa. El punto intermedio son fueros como el de Vitoria en que el señor nombra al merino y al sayón, y el pueblo al alcalde. Junto con la concesión del Fuero Real, la carta-puebla otorga a la nueva villa unos términos de los que pueden aprovecharse, respetando las propiedades y aprovechamientos que pudieran corresponder a los hijosdalgo alaveses, así como a los propios labradores del término.

Se otorga un día para la celebración de un mercado semanal: «que aya mercado en el dicho lugar de Monrreal y que lo fagades una vez en la semana en el dia del sabado y todos aquellos que quisieren venir al dicho mercado que vengan salvos y seguros que ninguno ni ningunos no sean osados de les enbargar no de les fazer fuerça ni tuerto ni otro mal ninguno…».

La historia de la villa de Monreal de Zuya se sitúa casi al final del proceso urbanizador de Álava y resume de forma harto elocuente su relativo fracaso. Al poco tiempo de ser fundada, en 1372, la villa se despuebla. Es decir, su existencia como tal se reduce a 34 años.

Fueros en el País Vasco

Desaparecida la primera villa de Monreal los vecinos solicitan a Enrique II que les permita trasladar los privilegios del fuero desde el antiguo emplazamiento (en «Marazalda», hoy Marakalda a 3 km. del actual Murgia) al nuevo pueblo «que fueron a poblar alli donde agora esta el dicho lugar que llaman Monreal de Murguia», lo cual se concede en 1410. En cualquier caso, este nuevo emplazamiento tampoco tuvo mucho éxito, ya que en el año 1484 podemos contemplar al concejo de la tierra de Zuya (junto a los concejos de Alegría y Elburgo) sujetos al concejo de Vitoria. Y el nombre de Monreal desaparece para hablarse únicamente del «concejo e homes buenos de la tierra de Zuya».

En definitiva, Monreal de Zuya es una villa nacida con ciertas expectativas que, a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un importante paso entre la Llanada alavesa y la vertiente cantábrica, no pudo o no supo ejercer un verdadero papel urbano sobre el territorio. Quizá lo tardío del privilegio condicionó negativamente a Monreal frente a otras villas nacidas y desarrolladas con anterioridad, o quizá el concejo no fue capaz de aprovechar las ventajas concedidas para redundar en el engrandecimiento de su población. Hoy nos queda como muestra evidente y palpable que el proceso urbanizador fue múltiple y diverso tanto en sus creaciones como en sus resultados, pudiendo dar lugar a villas tan influyentes y poderosas como Vitoria, frente a otras (como Contrasta, Elburgo o Monreal, entre otras muchas) que no fueron capaces nunca de separarse de la condición rural que las vio nacer.

Martínez, Sergio. (2015). Villas fracasadas en el desarrollo urbano medieval del País Vasco (Tesis doctoral). Facultad de Filosofía y Letras. Departamento de ciencias históricas. Universidad de Cantabria.
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