Estado del trabajo:

Lugar: Ermosautu (Montes de Altube)

Fecha: Del 6 al 10 de julio de 2026

Promueve: Carlos Ortiz de Zárate

Dirección: José Rodríguez

Patrocinio: Ayuntamiento de Zuia

Colaboraciones: Ángel Martínez, Iban Sánchez, Juanjo Hidalgo, Gergori Berrio, José Luis y Beñat Ibarra, Peio Murua y componentes de Abadelaueta.

En esta segunda campaña se ha profundizado en las labores de limpieza del anexo a la antigua ermita. Se trata de la recuperación de este paraje donde se ubicaba la ermita de Nª Sª de Ermua o del Yermo, un lugar que se abandonó definitivamente en el s. XVIII.


Foto de Iban Sánchez

 

La ermita de Nuestra Señora del Yermo o Ermua (Ermosautu, Montes de Altube, Zuia) se documenta durante la época moderna, hasta su abandono y deterioro progresivo desde finales del siglo XVIII. Se han efectuado hasta el momento dos campañas arqueológicas en este interesante yacimiento que aúna religiosidad, carácter lúdico e incluso gestión política (acuerdos ganaderos). Se ha recuperado su planta completa, de 100 metros cuadrados, compuesta por la ermita, un edificio auxiliar y un porche previo. En esta segunda campaña se han identificado dos grandes fases de ocupación, en la ermita y especialmente en el porche o pórtico previo, que pueden corresponderse con algunas noticias documentales que señalan una potente reforma en el siglo XVII.

«La fiesta de esta ermita se celebraba con una ofrenda de todos los pueblos del Valle de Zuia, que en el s. XVI eran catorce, dos más que en la actualidad. En 1584 la ofrenda consistía en 2 cueros de vino de ocho cántaras, 15 libras de pan y una gallina por cada pueblo, y «si hubiera algún requesón también se llevaría».

El reparto se hacía de la siguiente manera: Al Cabildo, 1 y medio azumbres de vino, 4 y media gallinas, 37 y media libras de pan y algún requesón. Al Ayuntamiento se le entregaban las gallinas restantes, la mitad de los requesones y el vino que necesitasen. A los montañeros (guardas) de cada localidad, por recoger la ofrenda, media cántara de vino, y al merino, un azumbre de vino. 

La celebración era el día de la Pascua del Espíritu Santo y el Valle de Zuia aprovechaba la ocasión para recaudar el dinero que debían pagar los vecinos de Baranbio por utilizar los pastos de estos montes en propiedad de dicho valle, razón probable de la existencia de esta ermita. Así que debemos imaginar un monte con mucha menos densidad arbórea que la actual, con pastos donde pacían vacas, bueyes y cerdos».

Olabarria Sautu, Julian. (1973). El valle de Zuya. Obra cultural de la Caja de Ahorros Municipal de la Ciudad de Vitoria.
Foto de José Rodríguez

El pasado 24 de julio de 2026, Radio Vitoria entrevistó a José Rodriguez con motivo de esta excavación arqueológica.

Puedes escucharla pinchando aquí

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