
Estado del trabajo:
Lugar: Zigoitia
Fecha: Julio 2025
Promueve: Abadelaueta
Dirección: Abadelaueta
Propiedad: Abadelaueta
La Arcas o Arcones de Misericordia, Diezmeros o Arcas de Diezmos fueron durante más de 500 años hasta finales del siglo XIX los “bancos de los pobres”. Casi todos los pueblos lo tenían y hoy han desaparecido. Los pocos que quedan esperan la reparación y adecuación al uso de estos tiempos… o la desaparición.
1.-¿Qué eran las Arcas de Misericordia?
Nacieron para servicio y ayuda de los labradores pobres, fundadas la mayoría por personas piadosas. A través del préstamo de trigo, en una economía sujeta a la climatología irregular, estas cajas de previsión agrícola posibilitaban la siembra y el pan para muchas familias sin recursos. “Su actividad consistió en otorgamiento de préstamos en especie: prestaban a los labradores trigo y semilla necesarios para la siembra y, en invierno, incluso pan cocido, a cambio de un reducido interés”, explica Santiago Muñoz Machado en su Tratado de Derecho Administrativo de 2015.
Y aquí aparece un nombre propio: Juan Bernal Díaz de Luco, el obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño entre 1544 y 1556, que será quien reglamente mediante unos estatutos su funcionamiento en el año 1547, si bien muchas de ellas funcionaban ya anteriormente. Los patronos de las mismas, el párroco y el alcalde, formaban una lista de los necesitados señalando las fanegas que debían percibir por San Miguel (29 de septiembre), tiempo que “se comienza la sementera”, y en mayo “por la mayor carestía”; no más de tres fanegas de trigo por campaña. Un encargado asalariado realizaba los préstamos y la anotación en el libro de cuentas, reflejando la cantidad, día, firma y persona que recibía; la cual debía devolver el trigo para la Virgen de septiembre. Las arcas se extendieron por La Rioja y el País Vasco principalmente, y su misión más importante era la ayuda mutua entre los parroquianos.
Y es que las arcas dejaron de tener continuidad entre mediados y finales del siglo XIX, hasta que desapareció la pía y caritativa institución.
Las periódicas malas cosechas de trigo en Álava impulsaron a algunos benefactores a legar dinero o trigo, en diferentes pueblos de este Territorio Histórico. Se constituyeron así, a finales del siglo XV y principios del siglo XVI unas entidades asistenciales que recibieron el nombre de Arcas de Misericordia y que, aunque con diferencias de funcionamiento, tenían su equivalente en el territorio de la corona, en los denominados pósitos. Las arcas de misericordia, en sus inicios, manejaban cantidades de trigo muy pequeñas – de media fanega
a fanega y media por vecino–, destinadas únicamente para sementera. Tras un tiempo de existencia y a fin de evitar algunos de los problemas detectados en su funcionamiento, en 1554, el Obispo de Calahorra y La Calzada, envíó una instrucción a las diócesis de Álava, con las normas generales que debían seguirr estas instituciones. Encomendó, en la misma, la responsabilidad de su gestión, a los párrocos de cada pueblo que realizaban funciones de escribano.
Eran ayudados por uno o dos vecinos en calidad de Mayordomos – los cuales controlaban el movimiento de la simiente en el almacén donde se guardaba–, así como por Regidores, etc. Con la guerra de la Independencia, se dio paso al Nuevo Régimen, en el que las Diputaciones y Ayuntamientos asumieron la responsabilidad de controlar y gestionar estas instituciones. De todas maneras, la transición de un sistema de gestión a otro fue paulatina y, hasta la década de los 50 del siglo XIX, se siguieron manteniendo en muchos municipios las figuras
del mayordomo y del escribano. En 1849, las Juntas de Álava dieron un nuevo impulso a esta institución a través de un Reglamento en el que se mandaba a los Alcaldes crear las arcas, donde no las hubiera, y dotarlas con, al menos, 2 fanegas por vecino, para lo que se les autorizaba si hubiese necesidad, a enajenar o vender bienes comunales. Con estas medidas, en 1860, tenía arca el 78% de los pueblos, cuando cuatro décadas antes la poseían solo el 43%.
J. David Palanca «El Arca de Misericordia en Álava«.
Instituciones locales dedicadas en la mayoría de los casos al préstamo de trigo, generalmente para la siembra, a los vecinos más necesitados. Son fundaciones particulares, laicas o eclesiásticas, y existían en la mayor parte de los pueblos. Las arcas contaban con un capital fundacional, cierta cantidad de grano, que se prestaba en otoño a los vecinos para la siembra, y que se recuperaba de éstos mismos en agosto, con el módico interés de un almud por robo (6,26%), que justo alcanzaba para cubrir gastos de administración e impagos…
Las dificultades económicas del campesinado y los desórdenes y gastos de las guerras de Independencia y primera Carlista explican que, en los últimos años del siglo XVIII y primeras décadas del XIX, las arcas se descapitalizasen y en su mayoría desapareciesen. Con todo, algunas subsistieron hasta bien entrado el siglo XX.
2.-Referencias históricas de Zigoitia
En el libro de J. DAVID PALANCA CAÑÓN “El Arca de Misericordia en Álava” se puede encontrar abundante información de las arcas alavesas a lo largo de la historia.
Se han entresacado algunas referencias de la información de este libro sobre Zigoitia. Los números entre paréntesis corresponden a las páginas en las que aparecen:
.-en Zaitegi en 1849 se habla de que el arca se encuentra “Cerradas con dos llaves” ( 341)
.-en Murua, en 1849, habla de “Hacer carbón para capitalizar el arca “Número doble de fanegas de trigo que el de vecinos de la población” (343)
.-en Etxabarri Ibiña en 1750(?) se refiere a “Venta de 20 fanegas de trigo para el enlosado de la iglesia, pues era de tierra y se levantaba polvo” (345)
.-En Etxaguen, y no se especifica el año “Se devolvía un celemín por fanega (las creces)” (346)
Y también en Etxaguen (1819) “Quiere que se “inviertan las creces en obras de la misma fábrica” (348)
.-En BERRICANO, BURUAGA, ZESTAFE, GOPEGI, LETONA, OLANO, ONDATEGI, ZAITEGI, entre 1817-1818 “Se fundan arcas tras la guerra de la Independencia a costa de los vecinos” (349)
.-En APODAKA, LARRINOA, MANURGA, MENDAROZKETA, el año 1849 “Se fundan arcas a costa de los vecinos” (350)
.-En Etxabarri Ibiña , en 1750 “El excedente no solicitado se añadía a lo acumulado en el arca”. En este mismo pueblo y sin fecha determinada “El grano se reintegraba el 8 de septiembre, Nuestra Señora.(365)
.-También en Etxabarri durante la guerra de la Independencia se habla del “Ingreso y reparto durante la guerra igual que en años anteriores”. (366).
3.-Libros de Arcas de Misericordia de Zigoitia
Hay documentación histórica sobre la existencia de libros de las arcas de misericordia en Zigoitia, donde se apuntaban los datos relativos a los préstamos y recuperación de las cantidades que se movían en las arcas.
Los datos que se han encontrado y se aportan no corresponden con las fechas de las últimas arcas de las que se tienen noticias en Zigoitia, del siglo XIX.
Algunos de los libros documentados son de Etxabarri Ibiña, entre los años 1569-1669 y 1670-1820; Letona entre los años 1650-1760; Olano entre 1578-1752; Ondategi entre 1554-1763; Zaitegi entre 1663-1760.
4.-Relación de Arcas de Misericordia en Zigoitia
De las dieciséis arcas de las que se tiene constancia por la documentación antes referida, más la de Eribe que se ha conservado aunque no esté documentada, y tras revisar todas las iglesias de Zigoitia y la documentación hallada, se puede decir que a fecha de 2025 solo hay 2 arcas de madera en dos cuartos adjuntos de la iglesia de Ondategi, una en un domicilio particular de Eribe, dos silos(?) que se encuentran en un anexo del pórtico de la iglesia de Manurga y la referencia que tienen en Olano sobre el Arca que se encuentra en el Museo de San Telmo de San Sebastián.
OLANO
“Eran los arcones de tamaño mayor que el de las arcas, muy habituales en las casas, sobre todo en su altura y su fondo, y se hacían con gruesos tablones de roble ensanblados entre sí y total ausencia de clavos. El que se exhibe en el Museo tiene 1,53 metros de altura, 1,68 de longitud y 1,02 de fondo. Procede de Olano donde se le llamaba diezmero o arca de diezmos.
La parte superior, un tejado a dos aguas, en una de cuyas caras se abría un portillo por el que se echaba el grano.”
Según se comenta en Olano fue vendido por el cura a un anticuario de nombre Viribai que a su vez lo vendió en 1966 al museo de San Telmo de San Sebastián.
El estado de conservación es bueno.
ERIBE
Hacia en año 2000 y con el fin de arreglar el tejado de la iglesia se derribó la casa cural, en cuya cuadra se encontraba el arcón. Como no entraba por la puerta de la iglesia se buscó comprador entre varios anticuarios. Al final un vecino de Eribe la compró, arregló y adecuó para otros usos.
De gran tamaño, 194 cm de largo, 132 de alto y 106,5 de fondo. Madera de roble, entre 3-4 cm de grosor. Frente delantero y laterales adornados en cuarterones de dos tamaños, cuadrados y rectangulares. Tiene cubierta plana de 206 x 107,5 x 3 cm con cerradura y 2 baldas hechas con las puertas de la casa cural derribada de Eribe, de 2 cm de grosor y adaptadas a la largura y fondo del arcón.
Está en muy buen estado. No se sabe en qué época se realizó ya que no aparece en las referencias de construcción de otros arcones de Zigoitia. Pudiera ser de un momento cercano, entre la guerra de la Independencia y la primera carlistada, época en la que consta el incendio de la iglesia con toda la documentación (1838), por lo que se pierde toda referencia a esta arca.
ONDATEGI 1 y 2
Son dos los arcones que están en distintas dependencias de la iglesia de Ondategi:
El primero, en buen estado, está completo, aunque necesita una buena limpieza y un lugar más adecuado . Tiene 164,5 de largo, 156 de fondo, 137 de alto. Hecho con tablas de roble de 3 cm de grosor. La cubierta en forma de tejado de dos aguas con una altura de 26 cm de alto tiene una tapa abatible de 71 por 73 cm en el lado delantero. Una de las patas ha sido reconstruida.
El segundo, algo más pequeño, tiene las mismas necesidades que el primero. 147 cm de largo, 113 de fondo y 119 de alto. Hecho también con tablas de roble de 2,5 cm. No tiene cubierta. Está en peor estado y ha tenido algunos arreglos a lo largo del tiempo.
MANURGA 1 y 2
En uno de los anexos de la iglesia hay dos silos de obra, separados por una pared, que los mayores del pueblo llamaban el almacén de trigo. Son dos construcciones de ladrillo con reboque de masa y pintados en blanco entre las tres paredes de piedra del anexo del calaustro:
El primero de la derecha mide 132 cm de largo, 167 de fondo y 125 de altura. El segundo, a la izquierda tiene 223 cm de largo, 164 de fondo y 126 de altura. La pared que los separa es de 11 cm. Todo él tiene una estructura de madera.
No se ha encontrado documentación que confirme ni su construcción ni el uso al que fueron destinados. Los indicios, como el recuerdo de los mayores, las medidas, la forma y el lugar en los que se encuentran, pueden hacer suponer su utilización como almacen de grano.