Estado del trabajo:

Lugar: Entorno de la ermita de San Juan de Murabe

Fecha: Del 30 de junio al 11 de julio de 2025

Promueve: Abadelaueta Elkarte Etnografikoa

Dirección: José Rodríguez, Ángel Martínez e Iban Sánchez

Propiedad: Obispado de Vitoria (cesión al Concejo de Manurga)

Patrocinio: Ayuntamiento de Zigoitia

Colaboraciones: Gergori Berrio, Beñat Ibarra, Marcos García, Luis Mari Santamaría, Cecilio Ruiz, José Luis Ibarra, Bixen Cebrián, Asier López de Alda, Leire Larrañaga, Lexuri Larrañaga, Zuhaitz Larrañaga, Inés Martínez, Larraitz García, Yoseba Alonso, Alfredo Iturritza, Unai, Javi Puyo, Juan Ruiz de Apodaca, Julen Artxaga...


Desde el 30 de junio hasta el 11 de julio se ha excavado en Murabe bajo la dirección de los arqueólogos José Rodríguez, Ángel Martínez e Iban Sánchez.

En la segunda campaña (2024) se intervino sobre el interior del edificio y la esquina exterior NE, en el encuentro entre la nave y el ábside de la iglesia medieval y posterior ermita de San Juan de Murabe. Se ha llegado a un suelo de losas, el más antiguo conservado y es muy probable que la iglesia haya tenido varias fases de reconstrucción en los últimos 900-1000 años.

San Juan de Murabe

Todos los indicios arqueológicos, incluyendo varias dataciones radiocarbónicas, indican que la iglesia parroquial asociada a la aldea de Murabe se construyó en la segunda mitad del siglo X. Por motivos que desconocemos, primero se construyó la zona de la nave, a la que décadas más tarde se añadió el ábside. Esta iglesia parroquial continuó en uso hasta mediados del siglo XV. No existen enterramientos en el interior del templo religioso, por lo que la necrópolis debe situarse en el exterior.

A partir del siglo XV, y ya con la aldea de Murabe despoblada, el templo religioso sigue vigente como ermita. Esta evolución conlleva una reconfiguración del espacio en época moderna, ya que el ábside se abandona (probablemente por su ruina) y el uso se limita a la nave rectangular, recolocando el altar.

Hacia 1825 se produce el abandono definitivo de la ermita. Buena parte de los materiales constructivos (especialmente los de mayor calidad) se expolian. En los últimos 200 años se va perdiendo la memoria de la antigua iglesia y ermita, en paralelo a la ocultación en superficie de unos restos que ahora han sido recuperados en las campañas arqueológicas efectuadas.

En esta campaña se ha localizado parte de la necrópolis y también se ha realizado la consolidación de las paredes del ábside y la protección del suelo y altar mediante geotextil y capa de grava.

Abadelaueta elkarte etnografikoa
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