Etxabarri Ibiña se encuentra sobre un altozano que domina la Llanada Occidental alavesa y la capital Vitoria-Gasteiz, de la que dista tan solo 9 km.
Es el pueblo, junto con Apodaka, situado más al sur del municipio de Zigoitia y se eleva a unos 560 metros sobre el nivel del mar.
Desde antiguo ha sido un importante lugar donde confluían diversos caminos, y de la misma manera actualmente en sus inmediaciones se encuentra el complejo nudo de viales que unen la carretera N-622 entre Vitoria y Altube con la autopista AP-1 que se dirige hacia Francia por el valle del Deba.
Para acceder a Etxabarri desde Vitoria tenemos que desviarnos de la N-622 por la misma salida que da a la autopista AP-1, para volver a tomar la carretera A-3604 que nos lleva al centro comercial Gorbeia y al mismo pueblo de Etxabarri Ibiña.
Historia
El nombre del pueblo hace referencia a su pertenencia en la Edad Media a la circunscripción de Divina (de donde deriva Ibiña), aunque no aparece en la lista de pueblos de la Reja de San Millán de 1025 (en la que sí está Apodaka). Por primera vez lo encontramos citado por el obispo Don Aznar el año 1257 como Echavarri Divina.
Perteneció a las hermandades del Duque del Infantado, al igual que el resto de los pueblos de Zigoitia.
En Etxabarri confluían dos caminos importantes: en dirección norte-sur, el camino que unía la capital alavesa con tierras vizcaínas, y por otro lado el llamado camino de los Arrieros que entraba en Zigoitia por la parte de Foronda y salía por Mendarozketa hacia el este (itinerarios similares a las dos vías rápidas que confluyen hoy día en el mismo lugar). Para atender a los viandantes que transitaban por estos caminos hubo en Etxabarri un hospital de peregrinos y caminantes que prestó servicio hasta finales del siglo XVIII.
Entre los naturales del lugar destacaron varios que hicieron carrera militar o eclesiástica, miembros de familias locales de cierta alcurnia. Recuerdos de esta época son algunos elementos que se conservan todavía en las casas, como son los escudos heráldicos que podemos ver en varias fachadas.
Su población era de 20 vecinos en 1570, aumentando hasta 37 a finales del siglo XVIII, y cayendo a 10 en 1970. A partir de este año Etxabarri comienza a atraer nuevos vecinos y se construyen muchas viviendas alrededor del núcleo inicial; ello es debido a la cercanía de la capital alavesa, la buena comunicación por la autovía, así como a las bellas panorámicas que se divisan. Tanto es así que en la actualidad Etxabarri Ibiña es el núcleo más poblado de Zigoitia con 303 habitantes.
Sin embargo, los cambios más radicales sufridos por el paisaje comienzan en los años 70 con la construcción de la autovía y la implantación de la embotelladora de la fábrica Kas, y culminan en el cambio de siglo con el centro comercial Gorbeia y la construcción de la autopista AP-1.
Núcleo urbano
Con la proliferación de viviendas modernas, Etxabarri da más la impresión de nueva zona residencial que de rústico pueblo. De todas maneras conserva interesantes ejemplos de arquitectura rural entre sus casas así como de arquitectura y arte religioso en su iglesia.
Al entrar desde el sur, dejando a la izquierda el centro comercial, nos topamos con un bello crucero de piedra que tiene la imagen del Crucificado a un lado y la Piedad al otro, con una inscripción que nos indica su antigüedad: 1648. Esta no es la ubicación original del crucero, ya que a finales del pasado siglo se trajo aquí desde Kurtzebea, lugar donde se encontraban los dos antiguos caminos ya mencionados.
En el otro extremo del pueblo, al norte, se encuentra la ermita de San Roque, hoy cementerio, que data de 1601, construida tras una epidemia que había provocado muchas víctimas en la zona.
Entre las casas que componen el núcleo original del pueblo podemos encontrar diversos ejemplares que nos muestran la antigüedad y el porte de los mismos, con elementos como accesos con arco, o rejas de buena forja, y otros elementos que expresan la nobleza de sus habitantes, como los numerosos escudos heráldicos.
Una construcción singular sobresale entre los chalets al oeste de la iglesia. Se trata de una antigua torre fortaleza rebajada, que en el siglo XVIII se reconvirtió en la ermita de San Esteban. En su fábrica de mampuestos aún se conservan dos arcos ligeramente apuntados y restos de saeteras tapiadas. Durante los años 2022 y 2023 ha sido objeto de prospecciones arqueológicas, con idea de recuperar el edificio y dedicarlo a alguna actividad cultural.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Como en todos los pueblos de la zona, la iglesia es la construcción que más sobresale. Fue edificada entre los siglos XV y XVI sobre otra románica de la que queda algún resto. A un lado destaca la torre con su cúpula, de estilo neoclásico.
Consta de dos naves con tres tramos cada una, separadas por dos gruesos pilares. En el lado norte están la sacristía y una capilla presidida por el escudo nobiliario de los apellidos más notables de la época. La bóveda del presbiterio es estrellada y el resto del templo está cubierto por bóvedas nervadas con terceletes.
El retablo mayor es un buen conjunto de finales del siglo XVI o principios del XVII. Realizado probablemente en el taller de Esteban de Velasco, se aprecia en sus tallas la influencia de Anchieta.
Entre otros elementos de indudable valor artístico, cabe destacar un pequeño retablo situado en la nave lateral, que alberga dos bellas tallas medievales: una Andra Mari y un San Bartolomé, ambos del siglo XIII.
Alrededores
A los pies del pueblo se ha desarrollado un conjunto de almacenes y edificios industriales que añadido al nudo de accesos y viales de la autovía y autopista han desfigurado completamente el paisaje. Entre toda esta maraña, hay un rincón que mantiene su bucólico sabor: el viejo molino junto al nacimiento del río Iturrizabaleta.
Fiestas patronales
Se celebran el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen, y el día siguiente, 16, día de San Roque.










