Hasta el asfaltado de los años 2000, en Buruaga terminaba la carretera, vértice final del triángulo formado con Eribe y Berrikano, y cuya vida social ha estado unida por su cercanía, parentescos, afinidades e incomunicación.

Buruaga marca el final del valle de Zigoitia y la entrada en la Llanada desde un altozano de 609 m de altura, que le concede un lugar privilegiado.

Historia

Ya desde 1087 aparece documentada con su nombre actual. En este año unos nobles donan al monasterio de San Millán de la Cogolla tierra, heredades con “tres collazos en Buruaga”, es decir colonos adscritos a las tierras del noble don Galindo.

En 1257 figura en la nómina de pueblos, ordenada en tiempos del obispo de Calahorra Don Jerónimo Aznar, en el que se mencionan los despoblados cercanos de “Guernica” y “Ullivarri Araca”. En 1292 Buruaga aporta 360 maravedíes para la campaña contra Tarifa, gran cantidad respecto a la donada por los pueblos limítrofes y señal del momento próspero que corría.

La vida y población de Buruaga está firmemente unida a la economía agrícola, tanto en los mejores momentos, entre los siglos XIII y XVI, en los que llegó a contar con veintinueve vecinos y seis curas beneficiados, como en los peores; la crisis del campo en el XVII fue muy dura y conllevó el descenso de la población y la riqueza.

Tras recuperarse un poco en el XVIII, veintitrés vecinos (112 habitantes) y todos labradores, el descenso paulatino continuó hasta llegar al siglo XX en el que quedó estancado en torno a los treinta habitantes, aunque el año 1982 tan sólo figuraban 22.

En estos mismos años ochenta su caserío se componía de nueve casas, de las que cuatro han sido restauradas y mantienen bastante bien su aspecto original, otras tres sufren el abandono total, una fue derribada y la casa del pastor se ha recuperado como casa de Concejo. A pesar de su aislamiento, o quizá su aislamiento, atrajo un crecimiento pero bastante armónico a partir de esos años en los dos ejes que conformaban los antiguos caminos.

Según el príncipe Louis Lucien Bonaparte hacia 1860 la población vascoparlante en Buruaga era minoría, por lo que bien se podría situar en esos años la pérdida del euskara.

La documentación guardada y clasificada de Buruaga muestra datos históricos muy interesantes como la existencia de artesanos de la madera, de un sastre hacia 1600, o una fábrica de lienzos de lino a finales del siglo XVIII, así como las relaciones de lindes con pueblos próximos, costumbres o pasajes de la historia local, que de otra forma hubieran desaparecido.

La economía actual de Buruaga, aunque depende de los servicios y mira a Gasteiz, mantiene restos de su tradición agrícola. Dos familias viven total o parcialmente de la agricultura, otra mantiene la artesanía-industria en su taller de troquelación y la ganadería perdura en forma de granja de ganado vacuno-ovino.

Si bien los servicios esenciales de alcantarillado, alumbrado y asfaltado del pueblo se han llevado a cabo a partir del 2006 y la carretera, el agua corriente y la luz tienen unos 35-40 años, las veintidós casas y 43 vecinos empadronados de Buruaga, han formado un conjunto habitable y acogedor con la renovación y recuperación de la fuente y la casa del Concejo.

Las fiestas se celebran el primer sábado de septiembre.

Buruaga hacia 1977
Casa del Concejo-Antigua casa del pastor

Iglesia de San Esteban

En la parte superior del pueblo. De fines del siglo XVI, momento de gran prosperidad económica. Planta rectangular de mampostería con gruesos contrafuertes. Mantiene el antiguo suelo enlosado de piedra. La torre adosada, de dos cuerpos, es del XVIII realizada por el mismo cantero que hizo la de Berrikano.

En el interior, en el centro de la cabecera está el retablo mayor de principios del XVII con una bella imagen de San Esteban, y en el remate un Crucificado. A ambos lados otros dos retablos barrocos del XVIII, con tallas de la Purísima y San José. Hay otro retablo en la parte posterior, el del Santo Cristo, con dos escudos de D. Domingo González de Etxabarri nacido en Buruaga y secretario real en la corte de los primeros Borbones.

El abandono de muchos años ha dado paso a una reforma importante del tejado, las pareden exteriores y la torre, realizadas el año 2020.

Mención aparte merece el edificio adosado a la iglesia, primitiva iglesia románica de la que queda una nave con arcos, de fines de XII o principios de XIII, y que también ha tenido funciones menos espirituales, como bolera del pueblo o corral de ganado. El que puede ser uno de los edificios más antiguos de Zigoitia, con gran valor histórico y artístico, se encontraba en estado de semirruina. Los intentos de reparación por parte de la Junta Administrativa no han podido llevarse a cabo, hasta ahora. En otoño de 2016 el Obispado donó al pueblo el edificio, y la remodelación integral tanto del exterior como del interior se ha llevado a cabo entre los años 2017-2019.

La pila bautismal medieval y una interesante ornamentación completan el exiguo equipamiento de una iglesia muy necesitada de atención

Alrededores

A destacar el pozo de piedra privado, de poca profundidad y con agua, a la salida del pueblo hacia Eribe, cercano a la fuente que fue trasladada piedra a piedra desde la regata Ubandi.

En dirección sur y cerca de la granja agrícola se encuentra una torca, sima que ya fue explorada y se dice que comunica con…

Fuente vieja
Pozo Quemado
Itusigoi
Bidaldeta
Libusti
Goromea

Galería de imágenes

Localización
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