Situada en el suroeste de Zigoitia, al pie de la sierra de Arrato, bajo el monte Arratobe, esta localidad zigoitiana, ocupa un lugar privilegiado con una altitud de 591 metros. Comunicada por carretera N-622 Vitoria-Bilbao en dirección a Bilbao, tiene su acceso por una desviación en el km 12.
En los orígenes de Letona
Ya en la prehistoria, en el eneolítico, esta zona estaba habitada por pobladores de quienes se han hallado restos de asentamiento y habitación, en el término llamado de “Kurtzebide”. También en las cercanías y al sur de Letona, dentro de la sierra de Arrato, hay restos excavados del llamado ‘castro de Urisolo’, con recinto amurallado, perteneciente a la Edad de Hierro; en sus proximidades están las cavidades de Urisolo y Goba de Unda.
Juntamente con Zaitegi, fue punto estratégico en la Edad Media en la defensa de los pasos a Zuia por Zigoitia desde la llanada alavesa y lugar importante de vigilancia entre Navarra y Castilla por el dominio de tierras alavesas, como lo testimonia el antiguo castillo navarro allí existente del que quedan restos arqueológicos.
La actual Letona aparece ya documentada en el s. IX como Letonu y, a partir del s. XII, está ampliamente citada en documentos eclesiásticos de la época, como perteneciente al ‘arciprestazgo de Cigoitia’. Su lengua era el euskera.
En la historia moderna
A lo largo de esta época (s. XVI-XVII), el linaje de Letona tuvo importante resonancia política en conocidos apellidos como López de Letona, López de Apodaca, Díaz de Letona, Hurtado de Mendoza, Díaz de Olarte. Recuerdos de estas personalidades quedaron en donaciones a la iglesia de Letona y sepulturas en la capilla de San Sebastián, hoy de la Virgen del Rosario de dicho templo.
Evolución demográfica
Documentos del s. XVI hablan ya de una feligresía de 40 vecinos o casas, donde había ‘tres clérigos de ración entera’ a su servicio. Estos datos demográficos dan razón de por qué se iniciaron en el s. XVI las obras de su amplio templo parroquial actual.
El número de habitantes de Letona fue luego descendiendo. En el s. XVIII se contabilizaban, según datos del archivo municipal, 15 vecinos y un cura. A comienzos del s. XIX viven en Letona 18 vecinos (60 personas) quienes recogen 1.464 fanegas de grano. Los beneficiados era ya dos.
A comienzos del pasado siglo contaba Letona con quince vecinos y 44 habitantes que también descendían a 25 habitantes de hecho en 1979, 18 en 1982, 16 en 1988. Actualmente Letona cuenta con 45 habitantes.
Edificios históricos
A finales del s. XV contaba Letona con dos torres señoriales. La única que se conserva fue obra, al parecer, de Juan López de Letona y de su mujer Catalina Ruiz Hurtado de Mendoza (de Manurga), y construida a finales del s. XVI.
El conjunto formado por este palacio de los López de Letona y la torre de los Letonas-Hurtado de Mendoza, a pesar de conservar algunos elementos defensivos de esa época, es más bien una torre simbólica que torre defensiva. Destaca el remate superior de la torre, ornamentada con cuatro garitones macizos que dan al torreón el aspecto de una fortaleza.
Tiene adosada una casa-hidalga. De mampostería, hoy está restaurada, formando un bello conjunto arquitectónico con la torre.
Iglesia de San Andrés
Construida en el s. XVI, sobre un anterior templo medieval (del que se conservan restos: arco, canes) de estilo gótico-tardío es de planta rectangular con sendas capillas, de la misma época, a los lados de la nave. Una dedicada a San Sebastián como primera advocación, donde fueron sepultados Sanctorum y Juan Díaz de Letona (padre e hijo); luego esta capilla se dedicó a la Virgen del Rosario. La capilla del Santo Cristo posee una valiosa imagen gótica del Crucificado de bella factura y fechable entre los siglos XIV y XV.
La torre de la iglesia es posterior (finales del s.XIX) y fue levantada sobre un campanario bajo construido en el s. XVII por el capitán Juan Antonio de Letona, según testimonio del párroco de la época: “El capitán e yo el cura hemos echo el campanario”.
Su retablo es obra en tres momentos distintos: el sagrario de finales del s. XVI; el cuerpo, documentado al final de la década de 1630 y su ampliación notable a mediados del s. XIX.
En el conjunto del retablo, la majestuosa efigie de San Andrés, titular de la parroquia, es la más antigua (s. XVI-XVII). Las diversa tallas -Cristo resucitado, evangelistas, obispos (San Tito y San Atanasio)- son obra del taller de Pérez de Ayala, influenciado por Gregorio Fernández, de transición del romanismo al primer barroco (s. XVII).
Sus fiestas se celebran el día de su titular, San Andrés, el 30 de noviembre.
Ermitas en Letona
Hubo una dedicada a La Concepción (s. XVII) que fundó Casilda Díaz de Olarte. Estaba junto al cementerio actual y la calle -Sorkundekalea- que da acceso al pueblo que la recuerda. Hacia finales del s. XIX y dado su deterioro, los materiales de la ermita se dedicaron a las obras del nuevo cementerio (se conservan dos bellas tallas en piedra en la entrada); sus fondos testamentarios se invirtieron en la construcción de la torre de la iglesia. La ermita poseía varias imágenes, sólo queda la de San Juan Niño, expuesta en la parroquia.
La ermita de San Bitor (s.XV) es común con Zaitegi que conjuntamente se comprometieron a mantener (también con la colaboración que Olano solicitó), según documento firmado por los tres pueblos en julio de 1846 en Zaitegi. Los vecinos de Letona la restauraron en 1945 y quedó destruida más tarde por un incendio forestal en septiembre de 1980; se conservan sus muros principales. En su entorno se encuentran vestigios del «castillo de Zaitegi» que marcaba la muga del reino de Navarra y defensa del paso hoy atravesado por la autovía Vitoria-Bilbao. Desde este estratégico lugar se pueden contemplar todos los pueblos de Zigoitia. A lo largo de los últimos años se han hecho trabajos de excavación, y en 2019 se ha reparado el tejado de la ermita.






