Construida en el s. XVI, sobre un anterior templo medieval (del que se conservan restos: arco, canes) de estilo gótico-tardío es de planta rectangular con sendas capillas, de la misma época, a los lados de la nave. Una dedicada a San Sebastián como primera advocación, donde fueron sepultados Sanctorum y Juan Díaz de Letona (padre e hijo); luego esta capilla se dedicó a la Virgen del Rosario. La capilla del Santo Cristo posee una valiosa imagen gótica del Crucificado de bella factura y fechable entre los siglos XIV y XV.

La torre de la iglesia es posterior (finales del s.XIX) y fue levantada sobre un campanario bajo construido en el s. XVII por el capitán Juan Antonio de Letona, según testimonio del párroco de la época: “El capitán e yo el cura hemos echo el campanario”.