Se encuentra a 607 m de altitud, en las estribaciones del monte Gorbeia (1.482 m). Forma parte del municipio de Zigoitia y cuadrilla de Gorbeialdea.
Desde Vitoria-Gasteiz por la carretera N-622 en dirección a Bilbao, desviándose por la A-3608 hacia la N-240, atravesando los pueblos de Gopegi y Larrinoa se llega a dicha localidad, en las orillas de los dos ríos que lo atraviesan (Amezua y Zubialde). Su situación geográfica, cruce de rutas, fue determinante de su origen e historia primitiva.
Distancia de Vitoria-Gasteiz 17 km y de Bilbao, 53 km
Historia
En la historia documental figura Murua en la carta del obispo don Jerónimo Aznar en 1257 con el actual nombre de Murua, entre los pueblos de Larrinoa y «Echagoyen», hoy Etxaguen. En 1294 aportaba Murua doscientos cuarenta maravedíes para el cerco de Tarifa, cantidad similar a la de los otros pueblos del entorno.
Murua fue el lugar de origen del bando “oñacino” por lo que, según Lope García de Salazar, recibió el nombre de «Murua de Oñas», frente a «Ullívarri Gamboa», cuna de la parcialidad “gamboína”. Pese a su talante “oñacino” hubo en Murua «gamboas» notables, como Pedro de Gamboa, “instalado en Cádiz y contador mayor de los ejércitos del mar Océano”.
El linaje «oñacino» de Ortiz de Zárate fue el que dejó mayor huella en Murua a partir del siglo XVIII. Sabemos cómo era en este siglo (1747-1757) «su palacio», casa solariega del apellido situada en el «Barrio de Arriba”: Estaba cercado y dentro del recinto se hallaba «la casa del horno». El edificio principal mostraba en su frontis el escudo de los “Zárates” y contaba con oratorio privado, con un retablo dedicado a la Virgen de Loreto. Contenía muebles, cuadros, ornamentos litúrgicos, ropas y otros efectos propios de un palacio rico del siglo XVIII; todo en un mayorazgo con fundaciones pudientes en favor de los vecinos de Murua y de su iglesia.
Los Ortiz de Zárate y los poseedores de su mayorazgo, fueron patronos de dos obras dotadas por su fundador don Mateo Ortiz de Zárate en favor de los vecinos de Murua y de Zigoitia. Una de ellas estaba destinada a proveer «la enseñanza de leer y escribir y contar y ynstruir en la Doctrina Christiana a todos los naturales de esta Referida Hermandad que quisieran dedicarse a ello sin llevarles salario alguno»; la segunda fundación alcanzaba un grado más, costeando «un maestro ydoneo para la explicazión de Gramática».
Aparte de la riqueza en pastos, madera, leña y carbón, este último para surtir a las ferrerías; el caudal de los arroyos, constituía otra fuente de riqueza por la instalación de numerosos molinos harineros en los entornos de Murua (véase en la publicación Ohitura nº 10 Carlos Martín, “Estudios de Etnografía Alavesa”)
El emplazamiento motivó la celebración de una importante feria de ganado en las campas próximas a la ermita de San Antonio, actual parroquia de Murua.
Hasta finales del siglo XIX la mayoría de los habitantes hablaban euskara en versión del sub-dialecto Vizcaíno Occidental (Príncipe Bonaparte:”Verbe basque”.-Gramática de los Cuatro Dialectos Literarios de la Lengua Euskara, por Arturo Campion, Tolosa 1884)
Recorriendo su núcleo urbano…
El pueblo tiene dos núcleos: «El Barrio de Arriba» y «El Barrio de Abajo» (Goikuri y Bekuri). Compone el primero un grupo de viviendas centradas en la parte alta del pueblo primitivo y en la margen oeste del río Amezua
El segundo está en los flancos del río Zubialde y de los caminos que el primero de Vitoria alcanza el monte Gorbeia y el segundo, que de Manurga se dirige a Etxaguen.
En el centro de este barrio se encuentran la parroquia y la antigua escuela convertida en centro social.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales se celebran por San Andrés el 30 de noviembre. Otras fiestas tienen lugar el 13 de Junio, festividad de San Antonio de Padua con misa en la parroquia del mismo nombre y comida de hermandad. El juego de bolos se sigue practicando en la actualidad con certámenes provinciales regulares.
Economía del lugar
Ésta ha evolucionado desde actividades autárquicas primarias hasta la primera mitad del siglo XX a convertirse es un lugar fundamentalmente residencial de unos 125 habitantes. Actualmente existe un hotel-rural llamado Guikuri, muy confortable y con amplias instalaciones y una residencia llamada “Murua” para la tercera edad con capacidad para unas 12 personas, muy bien equipada y con una huerta ecológica.
Es de notar los visitantes que llegan para hacer montañismo y buscar hongos y castañas en el parque natural “Gorbeia”, cubierto de variada flora y fauna.
Iglesia de San Andrés derruida en la guerra civil de 1936
Un informe y plano emitido en diciembre de 1894 por el arquitecto diocesano don Fausto Iñiguez de Betolaza, nos dice cómo era la construcción medieval de su edificio: Tenía una sola nave «sumamente prolongada; formada por dos muros de mampostería, cerrada por una bóveda de arco muy apuntado del mismo material». El presbiterio era rectangular, con la cabecera recta, y más estrecho que la nave. La sacristía tenía su acceso desde la misma nave, bajo el presbiterio, y se proyectaba hacia el Sur del edificio lo mismo que el pórtico que, «sostenía la casa cural» con dos pisos completamente deteriorados. Se accedía a esta casa por «la espadaña en forma de torre», campanario de la parroquia. Todo el tejado, construido «sobre armaduras de corbas», se encontraba en mal estado. La puerta era románica parcialmente tapada por su arquivolta. Altar mayor barroco y los laterales churriguerescos. Pórtico rural con una sola puerta de arco de medio punto para ingreso.






