Perteneciente al municipio de Zigoitia, Olano está situado en las estribaciones del Gorbeia, a 594 m de altitud, entre los altos de Larrastrain e Iturralde; se accede por la carretera de Zaitegi, a un km de distancia, en dirección norte.

Por Olano transitaban importantes caminos, que hoy se conservan, comunicándose con Jugo, Manurga y Zarate, siendo, por tanto, paso importante entre Zigoitia y Zuia.

Historia

En los orígenes prehistóricos de este lugar de la actual Zigoitia, hubo asentamientos de los que quedan restos tumulares descubiertos, desde Letona hasta Zaitegi y Olano. En la carretera que une ambas localidades, hay huellas de presencia humana del eneolítico, en el conjunto tumular de Genda.

Aunque no hay noticias documentadas anteriores, su iglesia, datada en s. XIII, indica la pujanza de ‘Holano’, así denominado en el obispado de Calahorra, diócesis a la que pertenecía Araba en aquella época.

Formaba parte de la segunda cuadrilla, junto con Manurga, Zaitegi y Letona en la administración antigua de Zigoitia.

Junto a otros caseríos, hubo en Olano una casa-torre, cuyos restos se conservan; su función era -como las de Letona, Zaitegi y Manurga- la defensa del señorío de la hermandad de Zigoitia bajo el dominio político y económico de tierras y casas por los “señores” de la época. También está documentada la presencia de “indianos” naturales del pueblo y enriquecidos en México.

Sus habitantes, al igual que en el resto de los pueblos de Zigoitia, han evolucionado notablemente. En el s. XVI se censaban en Olano, juntamente con Zaitegi, 33 vecinos. Sin embargo ya en el s. XVII, se inventariaban en Olano 9 vecinos; crecía en el s. XVIII computándose oficialmente 16 vecinos y 60 personas, con un beneficiado a su servicio. Progresivamente los habitantes de este pueblo han ido descendiendo hasta un total de 8 habitantes, según el censo foral de 1988. Hoy en día, Olano ha recuperado su población contando con viviendas restauradas y en la actualidad cuenta con 21 habitantes.

Restos prehistóricos e históricos

Además del conjunto tumular citado, puede contemplarse una fuente-lavadero y un interesante molino donde hay una urna o sepulcro de piedra en la pared que cierra el cubo del molino y una tapa a la orilla del cauce de desagüe.

Existe una casa-torre, ya citada, que conserva una amplia entrada de arco de medio punto y grandes dovelas y saeteras.

Su lengua hasta el s. XVIII fue el euskera.

Iglesia de San Bartolomé

De su primitivo templo medieval se conservan restos en el exterior de la actual construcción que es un edificio románico del siglo XIII, restaurado recientemente por el pueblo de Olano. Con 24 canes algunos ocultos, es muy apreciable en la fachada del ábside un interesante y valioso ventanal románico con arco de medio punto que puede contemplarse desde el exterior del templo en el astial de levante. Así mismo y tras las obras quedó a la vista el ventanal también románico decorado con arquivoltas y columnas. Ambos ventanales exponen motivos muy repetidos en el románico de Zigoitia (rostros de damas, águilas, animales).

Es particularmente interesante la pila bautismal; buen ejemplar medieval, de los mejores de la zona, decorada con motivos catequéticos y simbólicos muy diversos referentes al bautismo. Conserva restos de policromía.

Pero indudablemente lo más valioso y llamativo de esta iglesia es su retablo tardogótico, que tuvo sucesivas intervenciones y recientemente ha sido restaurado, lo mismo que su templo parroquial, gracias al interés de los vecinos de Olano. En 2013 fue reinstalado en el lugar histórico donde se colocó durante el s. XVI

Formado por tablas pintadas, relieves y tallas de valor, contiene un banco con las figuras de los doce apóstoles y tres cuerpos compuestos por doce pinturas. En la base va un sagrario barroco; en el primer cuerpo la talla de San Bartolomé y, en el segundo, la Asunción y Coronación de María, ambas tardogóticas. En las cuatro calles laterales del retablo están -bajo hermosos doseletes de cinco caras- las seis pinturas en tabla con escenas de la vida y el martirio de San Bartolomé y otras seis con los misterios de la vida de Cristo y de la Virgen de influencia renacentista italiana. En el ático, preside la imagen de Cristo crucificado y a ambos lados dos paneles con las efigies de Santa Bárbara y Santa Catalina, en la calle izquierda y Santa Apolonia y Santa Marina, en la derecha.

Hubo también una ermita dedicada a Santiago en el término del mismo nombre, probablemente debido a que por estas tierras pasaba uno de los caminos del santo de Compostela; fue demolida en 1732, conservándose como topónimo del lugar donde estuvo edificada.

Las fiestas se celebran el 24 Agosto, día de San Bartolomé.

Galería de imágenes

Localización
Abadelaueta elkarte etnografikoa
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.